viernes, 26 de octubre de 2007

hablando del defecto de la lujuria

Hablando del defecto de la lujuria
Sé que llevo mucho tiempo tratando de minimizar el defecto de la lujuria, pero es uno de los más fuertes y difíciles de minimizar, ya que encuentra alimento en casi cualquier parte. Simplemente al caminar en la calle, al ver un puesto de revistas la mayoría son de pornografía, en el trabajo constantemente recibo material pornográfico.
Los viernes de quincena como hoy, normalmente recibo invitaciones para ir a tomar y recrearse la pupila con las meseras de los bares. He encontrado relativamente fácil negarme a ir a estos lugares, justificando que soy deportista y en una noche de copas se pierde todo el trabajo que he hecho para preparar una competencia.
Hasta el momento no he podido decir abiertamente que no me interesa recibir pornografía, porque en el ambiente de trabajo y con los compañeros es mal visto que alguien no le guste la pornografía. Lo que he tratado es hacer creer que si me interesa para no ser mal visto.
Espero en poco tiempo poder convivir con personas que estén intentando minimizar sus defectos y progresar en esta vida.
Los grupos de personas con los que me gusta convivir son los deportistas, los religiosos, los sanadores y la gente sencilla que vive en contacto con la naturaleza. Pero aun en estos grupos de personas hay quien no quieren progresar.